Con respecto a las normativas existentes en nuestro país relacionadas con los fenómenos de inadaptación o exclusión social quería hacer referencia a la Ley aprobada en Aragón sobre la custodia compartida de los padres que se divorcian. Pienso que es una forma de mejorar la adaptación del niño al medio en el que vive ya que esta ley presenta ciertas ventajas, significa tener una continuidad familiar.
El hecho de poder desarrollar un convivencia igualitaria por parte del niño con ambos cónyuges, los chicos sienten que tienen en su vida ambas figuras, los dos van a desempeñar un rol e intervenir en el proceso de socialización, favoreciendo los aspectos de la autoestima del niño al ver involucrados a sus padres en su propio crecimiento y desarrollo y al contar con su afecto.
Esto implica que los padres deben seguir un contacto continuo y pienso que deben ponerse de acuerdo a la hora de establecer ciertas pautas de comportamiento y normas de convivencia para que no se produzca un descontrol y desequilibrio en la adaptación del niño al hogar de cada cónyuge, para ello, es muy útil hacer uso de los mediadores sociales ya que pueden facilitar a los padres, la toma de decisiones comunes en relación a estos aspectos y además, puede mejorar la propia relación de ellos, especialmente, en casos en los que tengan dificultades para afrontar los encuentros.
Un aspecto muy importante, es la educación del hijo, en los casos en el que niño se mantienen con un sólo cónyuge se muestran mayores índices de fracaso escolar pero, en los casos contrarios, estos índices mejoran gracias a que se producen menos trastornos a nivel psicológico y de personalidad del niño ya que comparte la vida con sus dos padres y cada uno sigue contribuyendo en su educación, siempre siendo necesario que en esa educación se fomenten unos valores dirigidos a la formación y la adquisición de conocimientos y culturas de la sociedad en la que se interactúa.
Creo que un factor fundamental para crear una estabilidad personal y una integración social adecuada, es la afectividad y la existencia de una relación continua con sus cónyuges.
Este tipo de ley favorece no sólo al niño sino también a los propios padres, puesto que ambos pueden tener una vida laboral, incrementa la incorporación de la mujer al empleo y fomenta nuevas funciones y desempeños de roles, ya que no hay que asociar a la mujer como la única encargada del cuidado y educación del niño y el padre como medio de sustento económico.
- Documental relacionado con la Ley de Aragón. Crónicas "Contigo o conmigo": http://www.rtve.es/noticias/20100922/cronicas-contigo-conmigo/355606.shtml
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