La exposición de hoy ha estado reducida de tiempo pero ha dado lugar, al final de la clase, a un debate interesante en relación a la opinión que tenemos acerca de las residencias y las personas mayores. Esto ha llevado a confundir términos ya que se ha relacionado a las personas mayores con personas dependientes y, estas ideas son estereotipos que existen en la sociedad sobre las personas que se encuentran en esta etapa de la vida. La vejez suele estar asociada, principalmente, a lo patológico y se ve como un momento de la vida indeseado para cualquiera. Estas ideas preconcebidas tienen graves consecuencias que viven actualmente muchas de estas personas, se trata de la marginación social, tema central de la exposición de hoy.
Todos los estereotipos y prejuicios hacen que los miembros de la sociedad tengan una visión negativa sobre la vejez. Desde que una persona llega a la edad de jubilación se crean grandes cambios a nivel psicológico, físico, social, y los hábitos de vida varían. En muchos casos se llega a la depresión y sí se produce un distanciamiento con la familia, el entorno o pérdida del cónyuge, la soledad aparece en la vida de las personas mayores, al igual que el sentimiento de inutilidad e incapacidad. Pero todo ello, viene arraigado a nuestra cultura la cual se transmite por la educación y los valores que se difunden sobre lo que es vejez, en base a ello, una persona cuando llega a la vejez retransmite todo aquello que se le ha impregnado en la mente y se comporta siguiendo los patrones “normales” que les ha sido asociado a lo largo de la vida con respecto a ser mayor.
El lado opuesto a esa visión patológica y de enfermedad, está la perspectiva de un envejecimiento satisfactorio y activo del cual se ha hablado menos en la clase. Desde esta visión se piensa que en esta etapa se producen muchos cambios pero que también se presentan nuevas oportunidades de disfrutar de la vida y emplear el tiempo de manera productiva y beneficioso para la persona (haciendo ejercicio físico, viajando, dando clases de baile o cante, zonas de juegos, informática, etc.), actividades que favorecen las relaciones sociales y te permite estar en contacto directo con la sociedad sin que se genere aislamiento social. Para desarrollar una vejez desde esta visión depende de la propia persona pero, además, se cuentan con muchos centros que proporciona la Junta de Andalucía, como bien han nombrado las compañeras, tales como los centros de días.
Con respecto al ingreso de la persona mayor a una residencia, lo que nos han comentado las compañeras es que hay una falta de afectividad y buen trato hacia los mayores y son instituciones donde no está presente la figura del educador social. La presencia de este profesional es necesaria ya que por medio de proyectos bien coordinados puede mejorar el ambiente creado en las residencias, incentivar a los mayores a realizar nuevas actividades y todo ello, desde un enfoque educativo y contado con que todo los profesionales desempeñan su función con el fin de proporcionar una calidad de vida idónea a la persona y que en su estancia en la residencia esté cómoda y mantenga unos hábitos de vida. Por otro lado, también habría que actuar e intervenir con los propios familiares para eliminar la imagen perjudicial sobre la vejez y sensibilizar (a jóvenes, niños, adultos, mayores, otros profesionales, etc.) de que la vejez consiste en una etapa más de la vida que te ofrece otras alternativas para seguir teniendo una buena calidad de vida y sentirse a gusto con uno mismo.
Lo que no se puede permitir en los centros donde residen las personas mayores es que se les cree dependencia hacia los servicios que les proporcionan, por ello, no se pueden perder los hábitos y rutinas diarias e incluir nuevas actividades y funciones a llevar a cabo para que la persona se sienta realizada y capacitada para desenvolverse por sí misma. Sí se asume o se tiene la idea de que los mayores son una carga para la familia, esta concepción “debilita” a la persona mayor y se siente culpabls de ver involucrados a sus familiares en su atención y cuidado.
El hecho de que una persona mayor este en una residencia o con sus familiares depende de la cultura y los valores que existen dentro de ésta. El ingreso a una residencia puede venir derivado de la decisión voluntaria de la persona mayor por que piensa que este centro es un recurso satisfactorio y un lugar donde le proporcionan buenos cuidados o puede ser una decisión tomada por parte de la familia cuando ésta no le puede ofrecer unos buenos cuidados o no son adecuados (en caso de que los necesite), entre otras situaciones que se puedan dar.
Sobre el contenido de la presentación pienso que se han centrado demasiado en el caso concreto de su experiencia en el voluntariado “Construyendo Solidaridad” del hospital Virgen del Rocío y no han dado a conocer el funcionamiento y las actuaciones que se llevan a cabo dentro de otros centros que han mencionado de forma rápida.
Algunas de las compañeras han estado un poco nerviosas y se han apoyado de anotaciones y las diapositivas para seguir el guión del tema pero se ha comprendido bien el contenido. Lo que más me ha gustado ha sido la dinámica que han llevado a cabo pues, creo que han conseguido reflejar muy bien las sensaciones y vivencias que experimentan las personas mayores en su día a día, como es la ignorancia que muestra la sociedad hacia sus opiniones e ideas, cuando realmente, nos pueden proporcionar mucha sabiduría y pueden estar tan actualizados como otras personas.
En general, ha estado bien la presentación aunque podían haberse extendido y profundizado más en el tema ya que sobre este colectivo hemos tenido varias asignaturas y se han tratado muchos aspectos interesantes para indagar más a fondo.
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